Proyecto de investigación para 2º de la ESO en el IES Diego Tortosa: Ruta de Arqueología Industrial y Comercial

Aunque llevará varios años, mis alumnos de 2º F ESO de la materia de Iniciación a la Investigación del IES Diego Tortosa tienen bastante avanzado el proyecto de investigación “Ruta de Arqueología Industrial y Comercial de Cieza”. Este proyecto lo realizan los alumnos buscando información histórica sobre antiguas fábricas y comercios de Cieza, para poder subir a Google Earth las descripciones, fotos, audios para invidentes y vídeos, que graben los alumnos, sobre la historia de esos lugares, aunque ya no existan o sólo queden vestigios.

Google Earth tiene la posibilidad de la geolocalización, donde quedarán referenciadas antiguas industrias y comercios, como la Almazara de la Casa Grande, la fábrica de conservas de Joaquín Gómez Martínez “el Gallego”, la completa fábrica de harinas del Molino de Teodoro o la fábrica de jabón de Aniorte, entre muchos otros. Colaboran con el proyecto el Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón y la Biblioteca Padre Salmerón de nuestra ciudad. La actividad también se engloba dentro del proyecto de innovación educativa que está llevando a cabo la profesora María Parra, que se titula Leyendo en QR, donde sus alumnos trabajan investigando el nombre de las calles.

Los estudiantes cuentan ya con la ayuda de muchas publicaciones y noticias existentes en Internet sobre el patrimonio industrial y comercial de Cieza, como el blog de Joaquín Gómez Carrillo El pico de la Atalaya, el blog del proyecto Ingenio y Técnica en la Región de Murcia de Manuela Caballero y Pascual Santos o los artículos de la revista Andelma del Centro de Estudios Históricos, entre otros medios y periódicos. Desde aquí animamos a todo el pueblo a enviar fotos antiguas y noticias inéditas sobre industrias y comercios de sus familias al correo electrónico del Centro de Estudios Históricos estudioshistoricosfraypasqual@gmail.com para que se pueda hacer cada día más grande la historia de nuestra ciudad.

Bartolomé Yuste Puche. Hilados y trenzados de esparto marca “Y”

Pascual Santos López

Durante los años cuarenta, debido a la autarquía de la dictadura, el tirón del esparto motivó a muchos pequeños ahorradores a comprar ruedas de hilar en Cieza y montar su propia empresa. En el caso de Bartolomé Yuste fue mucho antes. En 1927 lo encontramos ya con cuatro ruedas de hilo sencillo movidas a mano y un torno de retorcido manual para el esparto. Probablemente comenzaría en el oficio desde abajo, como “menaor”, moviendo la rueda (Mena) para luego llegar a ser un buen “hilaor” y más tarde, tras años de sacrificio y ahorro, conseguir las ruedas de hilar y comenzar su aventura empresarial.

Tres años después Yuste formaba parte del partido republicano y tras la asamblea del 14 de febrero de 1930 es elegido como miembro del comité para el distrito de Cieza, siendo su presidente el médico José Templado Martínez; vicepresidente primero el comerciante Juan Lozano García; vicepresidente segundo el abogado José María Molina Pérez; secretario el industrial Francisco Villalba Aroca; vicesecretario el abogado Diego Giménez Castellanos; tesorero el comerciante Avelino Carrasco Pérez y los vocales: Bartolomé Yuste Puche, el industrial Joaquín Gómez Martínez y el banquero David Martínez Camacho. El comité elegido tenía el objetivo de organizar de forma urgente los comités en los pueblos del distrito de Cieza.

En 1934 Bartolomé Yuste sigue con el mismo número de ruedas pero el torno era ya mecánico. Aunque durante toda su carrera empresarial se mantendría con las cuatro ruedas de hilar. Lo que lo situaba como una industria humilde entre las empresas ciezanas más potentes, como Mariano Martínez Montiel, que poseía treinta y cinco. Ese mismo año, había en Cieza cuatro empresas con cuatro ruedas, una industria con tres y dos con dos ruedas de hilar. A pesar de eso, Yuste se encontraba en la representación patronal de la Sección de Tejidos de Esparto del Jurado mixto de la Industria Textil de Murcia. Siendo nombrado el 26 de Junio de 1934 vocal suplente entre otros importantes industriales ciezanos, como: Amador Lorenzo García, sobrino y socio de José García Silvestre, Antonio Giménez Massa y José María Giménez Moreno. Los vocales efectivos eran empresarios más importantes como: Jesús Massa Piñera, Antonio Pérez Cano, Cristóbal Martínez Camacho y Rafael Montiel Marín.

Según el libro Tiempos de Esparto, Bartolomé Yuste era conocido en Cieza como “Lunar” y en 1935 lo encontramos viviendo en la calle Salvador Seguí, que después de la guerra civil pasaría a ser General Mola. Mientras que la industria la tenía situada en la Gran Vía, que con la dictadura se llamaría Calvo Sotelo. En 1939 el industrial solicitaba registrar su marca “Y” inscrita en un rombo, para distinguir espartos, sogas e hilados, así como manufacturas de esparto en general. Marca que se le concedía el 27 de febrero de 1942. En la solicitud podemos ver su domicilio que era General Mola, 17.

Unos años después, en 1948 encontramos a su hermano Bernardo Yuste Puche también como empresario de hilados, con una instalación de dos ruedas de hilar sin torno, en la calle o paraje llamado “Peñuelas”, aunque no hemos encontrado información de esta ubicación. Puede que fuera un pequeño paraje cerca del núcleo urbano y pronto fuera absorbido por el crecimiento de Cieza, olvidándose su nombre. Quizás algunos de nuestros paisanos mayores puedan darnos noticias de ese nombre.

La I Feria Provincial de Muestras y Exportadores de Murcia se realizó en 1952, promovida por la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación con el objetivo de difundir a España y el extranjero los avances realizados en la industria murciana. A ella concurrieron exportadores e industriales de toda la provincia. En los expositores números 68 y 70 se exponían conservas vegetales, esparto en rama y manufacturado, fumistería y ornamentos de iglesia. Muchos de los industriales ciezanos mostrarían sus manufacturas y entre ellos Bartolomé Yuste Puche. La crisis del esparto de finales de los cincuenta influyó en la pérdida de muchas industrias. En 1959 el industrial ciezano daba de baja su empresa junto a otras. Bartolomé Yuste Puche moría en diciembre de 1970 a los 78 años de edad. Es posible que al leer estas líneas familiares y amigos puedan darnos noticias y alguna foto de este esforzado industrial, para completar la información de nuestra Ruta de Arqueología Industrial y Comercial de Cieza. Pueden hacerlo en el correo electrónico del Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón, estudioshistoricosfraypasqual@gmail.com.

Publicado por Pascual Santos López en ciezaenlared.com el día 28 de marzo de 2021.

José Morote Lucas. Manufacturas de esparto marca “El Murciélago”

Pascual Santos López

En 1922 José Morote instalaba su fábrica de jarcias de esparto movida a mano en la calle Libertad, hoy Camino de Murcia. Era una fábrica modesta y no contaba con mazos de picar esparto, por lo que debía comprar el esparto majado o rastrillado a otros fabricantes. En 1938 se trasladaba al Zaraiche y ya contaba con 6 ruedas de hilar esparto y 1 torno de retorcido, que tampoco era mucho comparado con otros industriales ciezanos del momento, como por ejemplo José García Silvestre, que poseía 28 ruedas de hilar. Dos años más tarde se pasaba a la zona del Ensanche y sigue teniendo 6 ruedas de hilar, pero había conseguido otro torno.

Justo un año después de iniciar su andadura empresarial, nuestro industrial se casaba con la señorita María Valchs Gómez. El viernes por la noche del 14 de diciembre de 1923 en la Iglesia Rectoral de San Joaquín, contraían matrimonio. Terminada la ceremonia se sirvió a los invitados un refresco en casa de la novia con dulces, habanos y licores. Esa misma noche la pareja partía de viaje de novios para Madrid en el tren correo. El hijo de la pareja, el abogado José Morote Valchs, es elegido en 1970 concejal de Cieza y llegaría a ser alcalde de nuestra ciudad en 1976.

Desde el comienzo de su negocio José Morote Lucas tendría visión comercial, pues encontramos una factura, fechada el 7 de junio de 1922, donde aparece ya en su membrete el murciélago marca de la casa y debajo de su nombre la leyenda “Grandes Fábricas de Espartería”. Además, podía servir “Cuerdas de Esparto de todas clases, para usos marítimos, agrícolas e industriales. Espartos en Rama y Picados. Serones, Seras, Aguaderas, Espuertas y Pleitas” y fabricaba cañizos para cielos rasos.

Al principio, la marca no estaba todavía registrada en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Pensemos que registrar una marca suponía dinero y burocracia que no saldría nada barata para una empresa que estaba empezando. En aquel momento el dibujo de la marca era bastante simple, como el que se muestra en la carta comercial de los años 30, aunque cuando solicitó su marca en diciembre de 1945 ya estaba más perfeccionado. Registro que le concedieron el 14 de noviembre de 1946. Con su marca, José Morote, quería distinguir toda clase de manufacturas de esparto.

En la década de los cuarenta encontramos varios cambios en la situación de la fábrica del industrial ciezano. Probablemente porque mantenía las 6 ruedas de hilar y los 2 tornos de retorcido, con los que era fácil mudarse. Para 1940 estaba en el Ensanche. Entre 1943 y 1946 en la Cañada de la Horta y en 1947 en Calvo Sotelo, que nuestro amigo Antonio Ballesteros sitúa en la actual Gran Vía. En la década de los cincuenta lo encontramos ya en su destino definitivo, calle Víctor Pradera, 1. Lo que hoy es la calle José Planes.

El 18 de marzo 1947 José Morote solicitaba inscribir su fábrica de hilados en el Registro del Censo de Inspección Industrial. Valorando el capital total de la empresa en 35.000 pesetas. Con 6 ruedas de hilar manuales y una bobinadora mecánica con motor de 2 CV. Además de 7 empleados, contando a 1 mecánico, 5 obreros y 1 obrera. En 1951 es elegido vocal en las elecciones sindicales provinciales del Grupo de Industrias del Esparto, Subgrupo Hilado Manual, junto a otros dos empresarios, José María Guirao Ortega y Pedro Castañeda Agúndez.

Seguramente, debido a las diferentes crisis del esparto, José Morote estuviera ya pensando en cambiar de negocio, pues en 1952 lo encontramos como representante exclusivo para Cieza, en Hoyos, 23, del sulfato amónico que comercializaba la empresa AGRISA, Auxiliares de la Agricultura, S.A. En una tierra agrícola como la nuestra era una opción bastante lógica y por escritura pública de 31 de diciembre de 1954 vendía su fábrica de espartería, sita en Víctor Pradera, 1, al empresario Alfredo Aroca Bermejo. El cual a su vez la traspasaba en 1958 a Luis Molina González.

El esfuerzo de Luis Molina no se hizo esperar y en julio de ese mismo año ampliaba su fábrica de hilados y rastrillados de esparto, valorada en 128.500 pesetas, con 8 ruedas de hilar con motor de 1/2 CV, por valor de 64.000 pesetas. 1 bobinadora con motor de 1 CV, 4.500 pesetas y 3 rastrillos electromecánicos de 2 CV cada uno, 25.000 pesetas; sumando el total de la ampliación 93.500 pesetas. Potencia total instalada de 11 CV suministrada por la compañía Eléctrica del Segura, S.A. La duración anual de la campaña era de unos 300 días de enero a diciembre, con un personal que contaba con 1 mecánico, 14 empleados varones, 8 mujeres y 8 menores de edad. La materia prima estimada era de 150.000 kg de esparto anuales, valorados en 936.000 pesetas, que producirían cada año 115.500 kg de cordelería de esparto de distintos números, valorados en 1.800.000 pesetas. Ampliación que solicitaba legalizar ante Industria el 13 de octubre de 1959. La que fue aprobada por contribuir al beneficio de las economías privadas, estimular la colonización de tierras y evitar la erosión del terreno.

La crisis del esparto fue tan grande que Luis Molina solicitaba el 9 de agosto de 1961, ante la Delegación de Industria de Murcia, la suspensión definitiva de su industria de hilados y rastrillados de esparto con despido de 1 obrero único por crisis económica y de trabajo. Nuestro amigo Joaquín Gómez Carrillo nos cuenta que en la calle Víctor Pradera, 1, hoy José Planes, 1, justo donde se encuentra el SuperDumbo, estaba en los años setenta la fábrica de esparto de los Vidales. Seguramente, la familia Vidal compraría la fábrica a Luis Molina para dedicarse a los hilados y al comercio de trapos. Por tanto, sorprende pensar que si éstas fueron las vicisitudes de una sola fábrica de Cieza, cuanta Historia Industrial y Comercial queda por contar en nuestra ciudad.

Publicado por Pascual Santos López en Crónicas de Siyasa el 12 de marzo de 2021, p. 3.

Esparto y Lana. Industrias y patentes de Antonio Pérez Cano

Pascual Santos López

Allá por 2009 analizaba yo las seis patentes de Antonio Pérez Cano en un artículo de la revista Andelma nº 18. Al pasar los años nuevas investigaciones abundan en la figura de este emprendedor ciezano. Hijo de Juan Pérez López, conocido en Cieza como el «Pájaro». Avispado industrial que iniciaría la fabricación de lazos de esparto a finales del siglo XIX en el camino de Madrid y luego en una fábrica del antiguo barrio de las paleras (quizás algunos entendidos nos puedan decir si ese barrio coincidiría con Los Albares). Lo que constituyó un tirón en el consumo del esparto ciezano aplicado al amarre de cajas de naranja; gracias a la cooperación del empresario Dionisio López de Valencia.

Poco después, Juan Pérez y otros industriales ciezanos impulsarían la fabricación de maromas de esparto, para lo que tuvieron que vencer no pocas dificultades. Falta de mano de obra especializada y falta de fábricas de majado, en aquel tiempo limitadas a las movidas por fuerza hidráulica de Ramón Capdevila, en Bolvax, y la de Joaquín Gómez en el Camino del Molino. Juan Pérez contribuía por tres tornos de hilar en su fábrica de Los Albares. Además de tener un almacén de espartos en el «Torreal» de Cieza, que se quemó en la madrugada del 14 de mayo de 1900, ardiendo completamente en poco tiempo sin ocurrir desgracias personales. Las pérdidas se calcularon en más de 4.000 pesetas. La empresa siguió adelante y en 1908 Juan Pérez registraba su marca El Áncora, que serviría a tres generaciones.

Antonio Pérez pronto se unió a las empresas de su padre y demostró gran empuje e iniciativa. En 1909 ya atiende los negocios de Valencia y en 1912 conseguía autorización por Real Orden para cruzar con una línea eléctrica la carretera de Cieza a Mazarrón, que mejoraría su fábrica. Las innovaciones en su industria le llevan a patentar en 1916 un procedimiento para el blanqueo del esparto mediante hipoclorito sódico, manteniendo sus propiedades mecánicas para conseguir mayor rendimiento y mayor consistencia en los productos acabados. La crisis internacional de 1917 encarece las fibras como el cáñamo, yute, sisal, abacá y similares, permitiendo sustituirlas por esparto, gracias al desarrollo de nuevos productos y al tirón de la demanda de hilados, trenzados y tejidos de esta fibra. Luis Anaya aplica el hilo mecánico producido por Manufacturas a tejido para sacos y Antonio Pérez inicia la fabricación de cofines de esparto. Ese mismo año consigue tres patentes más: un producto industrial, consistente en sogas o trenzas de esparto y una suela de trenza fabricada con esparto, que mejora en otra patente para que pueda fabricarse dicha suela con sus bordes defendidos por protecciones de cuero. La demanda internacional de suelas para alpargatas era muy grande debido a la Gran Guerra. En 1919 patenta una trenza de tres ramales, formados por varios hilos de esparto, más fina, más ligera y mejor confeccionada que la antigua de cinco ramales, aumentando su campo de aplicación en la industria. Trenza que perfeccionaba en 1922 con su última patente. Aplicaciones nuevas y mejora de las antiguas como suelas de alpargata más fina, correas de transmisión y cofines, entre otras, que dieron respuesta a las necesidades del momento.

La progresión de sus fábricas es imparable. Los tres tornos de hilar de su padre en 1912 se convierten en 1920 en una fábrica de jarcias, marañas y cables de esparto en Los Albares y 14 pares de mazos de picar en el paraje del Gramalejo. Según un anuncio de 1922 fabricaba cofines para prensas de aceite y vino en Cieza y Artana, un pueblo de la provincia de Castellón, hilados y trenzados de esparto, además de regentar una empresa en Valencia para construir envases de frutas. En homenaje a su padre fallecido, Antonio Pérez publicitaba su foto en el anuncio como fundador de la empresa. En 1933 el industrial mantenía ya 16 ruedas de hilar, 1 torno de retorcido mecánico y 28 pares de mazos de picar en Cieza.

Otra de sus importantes empresas fue Industrias de Géneros de Punto, S.A., que marcó una época de trabajo para los ciezanos entre 1923 y 1970. Sita donde hoy se encuentra el Auditorio Aurelio Guirao y el Centro Cultural Géneros de Punto. La sociedad fue creada el 15 noviembre de 1923 por Rafael Gómez Toledo, Ángel Ramón Aguiló, ambos industriales y vecinos de Barcelona, Antonio Pérez Cano y su hermano Julián, médico titular de Cieza. Los tres primeros socios mayoritarios, con 27 acciones cada uno de mil pesetas y Julián Pérez con 9 acciones. Siendo nombrado director gerente por tiempo indefinido Antonio Pérez y Julián Pérez como secretario.

Los frecuentes viajes y estancias en Valencia de Antonio Pérez y su familia hacen que su hija Pepita Pérez Carrillo conociera a un joven valenciano, que en marzo de 1933 pedía su mano. En la noche del 2 de mayo de ese año se casaban, en la rectoría de San Joaquín, Pepita y Jaime Tarazona Sobrevela, empleado de la sociedad “Los Previsores del Porvenir”, con puesto en Valencia. La boda se realizó en la intimidad debido al reciente luto del novio. La pareja salía esa misma noche para Valencia, donde fijarían su residencia. Aunque por poco tiempo, ya que cinco años después, en 1938, encontramos en Cieza a Jaime Tarazona como sucesor de las fábricas de espartería de su suegro. Historia que publicaremos en otra ocasión.

Entre las muchas actuaciones que llevaría a cabo Antonio Pérez Cano, que lo vindican como gran gestor, no sólo para sus propias industrias, sino en beneficio de todo el sector murciano de fibras textiles, destacan: la consecución de un préstamo de 400.000 pesetas para el lavado, peinado e hilatura de lana, por Real Decreto de 24 de enero de 1926 de Auxilio a las Industrias, para mejorar Industrias de géneros de punto, S.A. El 26 de Junio de 1934 es nombrado, por elección, vocal patrono de la Sección de Tejidos de Esparto del Jurado mixto de la Industria Textil de Murcia, junto a Jesús Massa Piñera, Cristóbal Martínez Camacho y Rafael Montiel Marín. En agosto de 1934 renueva su puesto en el Registro Oficial de Exportadores. Ese mismo año aparece como delegado colaborador de comisiones arancelarias. En enero de 1936 es presidente de la Asociación Capacheros de Cieza y representa los intereses de la asociación ante el gobernador. El 9 de mayo de 1936 es nombrado miembro, por la Industria del Esparto, de la Comisión que ha de redactar el anteproyecto de Reglamento Orgánico de la Comisión Permanente de Industrias Textiles.

A finales de enero de 1951 fallecía este “prestigioso industrial e ilustre hijo de Cieza”, habiendo sido el fundador de la Cooperativa de Machacadores de Esparto para Yuteras de Madrid, industria que trajo desarrollo y prosperidad a nuestra ciudad. Su entierro se realizó en la tarde del 27 de enero desde la parroquia de la Asunción con gran manifestación de duelo, con autoridades a la cabeza y personas de todas las clases sociales de Cieza y poblaciones cercanas, que honraron la memoria del industrial.

Artículo publicado por Pascual Santos López en Crónicas de Siyasa, 26-2-2021, p. 6.